¿Ya cayeron en cuenta que las películas y series de Hollywood son a menudo propagandas del marxismo cultural?

Los empresarios, las empresas y los conservadores suelen aparecer como villanos, y como héroes los jóvenes luchadores y las abogadas feministas que denuncian abusos del patriarcado y la contaminación ambiental. En la misma línea, las familias y los matrimonios tradicionales son constantemente ridiculizados. Los homosexuales lucen invariablemente como personas altruistas, amorosas y de una inteligencia superior.

Un poco de historia. En 1919 el gobierno comunista de Lenin nacionalizó la industria del filme y creó una escuela de cine, completamente ideologizada, para formar técnicos y artistas. Nombres como Dziga Vertov, Lev Kuleshovy y Vsevolod Pudovkin fueron los principales promotores del cine comunista.

En 1932, justo un año antes de las elecciones que dieron a Hitler el poder, se filmó la famosa película La Luz Azul dirigida por Leni Riefenstahl. Hitler se impresionó con la película y Riefenstahl aceptó su propuesta para realizar lo que se conoce La Trilogía de Nuremberg, serie de tres documentales políticos, los más efectivos jamás filmados: La victoria de la fe, El triunfo de la voluntad y Día de libertad, nuestras fuerzas armadas. Los títulos son indicativos del pensamiento místico que acompaña siempre al socialismo en todas sus versiones (soviética, nazi o maoísta).

Si bien la idea de usar el cine como arma de propaganda socialista no se originó en EEUU, como muchas otras ideas, sí fue en ese país que se puso en práctica con una eficiencia inalcanzable en países como Cuba, Corea del Norte o la misma Unión Soviética (sobre todo gracias al capitalismo). Cineastas como Ingmar Bergman y Woody Allen empezaron la moda de hacer filmes enredados. La idea es esta: cuanto más incomprensible es una película es más profunda, y entonces recibe más premios y se hace más famosa. Por tanto, tú, humilde mortal, no puedes dejar de verla, y mucho menos criticarla. Brillante estrategia, para posicionar el socialismo en el común de la gente.

Sueños de Seductor, Woody Allen (1973)

El medio más poderoso de comunicación de masas en la historia fue deliberadamente torcido y una industria 100% capitalista en su producción, inversión, mercadeo y distribución, salarios y ganancias, pero sobre todo en su formidable eficiencia, se hizo un arma ideológica contra el propio capitalismo, sus ventajas y fundamentos, y en especial, contra todos los valores familiares y éticos ligados al capitalismo.

Dinesh D´Souza es un escritor estadounidense de origen indio. Tras escribir muchos libros, ahora nos muestra que podemos usar el cine como un arma contra la izquierda.

En el 2016 se anotó un gran éxito de taquilla con su Estados Unidos: Obama 2016, filme que muestra al expresidente como lo que es: un agitador comunista de toda la vida. Y hace poco con otra: Imagina un mundo sin EEUU. Las películas son una continuación de sus obras escritas, donde desenmascara abiertamente a la izquierda norteamericana y sus falsificaciones históricas.

Otra lección brillante que Dinesh D´Souza nos tiene a los enemigos del comunismo, es que debemos ganar la batalla de la opinión pública, y para eso debemos dejar el academicismo estéril y alinear propuestas concretas que deben ser transmitidas en un lenguaje claro y sencillo. Después de todo: la izquierda lo viene haciendo con éxito, ¿No deberíamos copiar sus métodos?

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